Recientemente, el fútbol vallisoletano ha tenido la gran alegría de vivir el enorme éxito alcanzado por el equipo femenino de la Agrupación Deportiva Victoria al conseguir el ascenso a Categoría Nacional.
Este acontecimiento debe de servir para que todos los estamentos del fútbol organizado se replanteen cuál es la situación actual por la que atraviesa el fútbol femenino y cuáles podrían las medidas necesarias para relanzarlo.
Es triste que sea la A. D. Victoria el único equipo femenino del fútbol vallisoletano, de entre un total de 7 equipos que han disputado la competición regional; es una pena que no haya más clubes que apuesten por él, alegando la compleja problemática que su puesta en marcha conllevaría para el normal desenvolvimiento de la actividad liguera, aunque corren serios rumores de que podría crearse alguno más para la próxima temporada.
Es una pena que algunas niñas que despliegan una buena labor futbolística en algunos equipos de fútbol 7, tengan que abandonar este deporte porque, debido a su edad, no puedan seguir jugando en equipos de categoría superior, ya que no existen.
Es posible que desde los organismos rectores de nuestro fútbol, en colaboración con los clubes, pudieran hacerse campañas de relanzamiento del fútbol femenino y se organizase alguna competición que permitiese a las mujeres jugar a este deporte, ya que parece podría organizarse alguna competición liguera que aglutinase una posible demanda.
Quizá sea este el momento de replantearse estas cuestiones, ahora que el único equipo representativo del fútbol femenino local, ha alcanzado un éxito tan importante ante el que se abren nuevos retos y expectativas que, ojalá, encuentren el apoyo que se han ganado a pulso y que podría ser un aliciente decisivo para la potenciación de esta disciplina futbolística.