Al igual que el fútbol profesional decidió, en su día, organizar la defensa de sus intereses constituyendo la Liga de Fútbol Profesional, no son pocos los clubes del fútbol base de Valladolid que abogan por hacer algo semejante constituyéndose en Asociación de Clubes.
Este medio ha venido pulsando el sentir de numerosos clubes de nuestro fútbol, habiendo encontrado opiniones para todos los gustos: desde los que son abiertamente partidarios de constituir una Asociación ya, a aquellos otros que, por el contrario, se muestran claramente en contra de esta posibilidad.
Los partidarios de asociarse sostienen como argumento principal, que los intereses de los clubes no están atendidos como debieran por parte de los organismos federativos, y que, siendo los principales protagonistas de la competición, a veces, incluso, no se les tiene en cuenta a la hora de tomarse las decisiones que a ellos más les afectan.
Por el contrario, hay clubes que sostienen que sus intereses se hayan suficientemente protegidos y salvaguardados por parte de la entidad federativa rectora del fútbol provincial, no siendo necesaria ninguna Asociación de clubes.
En medio se encuentran aquellos otros clubes que, no viendo con malos ojos la posibilidad de constituir esa posible Asociación, sin embargo, se desmarcan de tomar partido al desconfiar de la posible cabeza rectora de esa nueva organización que, en todo caso, estaría gobernada por representantes de aquellos clubes que, previamente, hubieran sido elegidos dentro de esa entidad, es decir, piensan que una Asociación de este tipo sería más de lo mismo.
Muchas preguntas se plantean en torno a esta cuestión; ¿ Sería bueno para el fútbol la constitución de una Asociación de Clubes de carácter provincial? ¿Garantizaría una mejor protección de los intereses de los clubes de fútbol, y por extensión, del fútbol en general?.
En un momento en el que los clubes de nuestro fútbol parecen estar fuertemente desunidos, ¿serviría esa Asociación de Clubes para acercar sus intereses o no tendría por qué hacerlo necesariamente? ¿Cómo contemplaría la Federación la constitución de una entidad que le sirviera de contrapoder?
¿Qué naturaleza jurídica tendría esa Asociación? ¿Están los clubes motores de esta idea dando a conocer sus inquietudes al resto de aquellos otros menos conocedores de esa posible Asociación? ¿Tendrían que formar parte todos los clubes o bastaría que lo hiciera un número suficientemente representativo? ¿Sería imprescindible que formasen parte de esa entidad algunos de los clubes denominados “históricos”?
Muchas preguntas y dudas en el aire, pero es una realidad que la inquietud existe y que hay fuertes intereses por intentar asociar a los clubes en defensa de sus propios intereses.
El como evolucione esta cuestión, dependerá de los clubes mismos, ellos serán los únicos que habrán de decidir su futuro, un futuro que pasa por no olvidar que, cualquiera que sea el rumbo en que derive esta cuestión, habrá de ser el fútbol el que salga ganando principalmente con las decisiones que se pudieran adoptar, sean éstas las que fueren.