Tras la conmoción por el fallecimiento, el pasado mes de setiembre, del jugador internacional del Sevilla C.F Antonio Puerta, se ha reabierto el debate en torno a los reconocimientos médicos a los que son sometidos, no sólo ya los futbolistas profesionales, sino también los cientos de miles de niños y de jóvenes que practican este deporte en todas las categorías del fútbol base a nivel nacional.
Un debate que recobra actualidad, aunque ocupe y preocupe permanentemente a todos los estamentos del mundo del fútbol y en todos los ámbitos territoriales.
Muchas veces nos hemos planteado si nuestros jóvenes reúnen las condiciones sanitarias mínimas para poder practicar un deporte que implica, en no pocos casos, un esfuerzo físico importante.
No es difícil escuchar comentarios de lo más variado en torno a cuánto rodea a un tema tan trascendente y tan polémico, a la vez, ya que son infinidad las opiniones, comentarios, críticas y experiencias que pueden contarnos cualquiera de los muchos implicados en esta cuestión.
¿Son garantía suficiente para la salud de nuestros niños y jóvenes los reconocimientos médicos que se les practican? ¿Es aceptable, desde un punto de vista científico, que dichos reconocimientos tengan una validez bianual para cada jugador? ¿Es suficiente el tiempo que se dedica a cada jugador cuando pasa el reconocimiento?
¿Cuál es la calidad de la atención y asistencia que se presta a nuestros futbolistas en las clínicas de la Mutua cuando sufren lesiones o accidentes como consecuencia de la practica del fútbol? ¿Sobra burocracia y falta un mayor seguimiento postasistencial de los pacientes o no?
¿Cuál es el contenido de los botiquines que, preceptivamente, tiene cada uno de los entrenadores en el terreno de juego? ¿Cuánto es el tiempo medio que transcurre desde que se avisa a una ambulancia hasta que llega en caso de lesión o accidente?
¿Tienen todos los clubes en su poder los llamados “Tubos de Guedel”? ¿Los que disponen de ellos, saben utilizarlos? ¿Sabían clubes, técnicos y jugadores que la Delegación ha cursado recientemente una Circular anunciando que hay a disposición de cada club el material necesario en cantidad proporcional al número de equipos con los que se cuenta cada uno de ellos?
¿Cuántos clubes cuentan con fisioterapeutas? ¿Deberían ampliarse las garantías de nuestros jugadores con controles médicos más regulares y específicos? ¿Hasta qué tipo de lesiones cubre la Mutualidad?
¿Son adecuados los espacios donde se practican esos reconocimientos médicos? ¿Sabían nuestros futbolistas que se puede pasar esas pruebas gratuitamente en el Centro Regional de Medicina Deportiva?
Estas son algunas de las muchas cuestiones que se pueden plantear en torno a un asunto tan grave y que tanto nos preocupa a todos. Para ello, redesygoles publicará próximamente un amplio trabajo de investigación donde recogeremos las respuestas a muchas de estas preguntas que hemos formulado a más de 50 personas que representan a los clubes, jugadores, técnicos y, por supuesto, a los profesionales de la medicina. El trabajo aún está abierto, por lo que estamos dentro de plazo para recibir más información de todos aquellos que queráis hacérnoslas llegar.
Con este trabajo de campo hemos pretendido contribuir a aclarar algunos aspectos en los cuales hemos podido percibir no poca confusión, siendo inminente también la reapertura permanente de una sección dedicada a la Medicina Deportiva, en la que contaremos con la colaboración de importantes especialistas en la materia, tanto nacionales como internacionales.
Abierto queda el debate, y abiertas también muchas interrogaciones en torno a si las instituciones públicas deberían involucrarse más en algo tan importante como es la salud de nuestros niños y jóvenes a la hora de practicar el deporte del fútbol, un debate en el que todos tenemos voz y voto y cuya última finalidad es garantizar más y mejor la salud de nuestros futbolistas.