Durante estas últimas temporadas el fútbol base vallisoletano ha experimentado un extraordinario auge debido principalmente a su alto y creciente nivel participativo y a la más que notable mejora de las instalaciones futbolísticas.
Esta situación ha propiciado que Valladolid sea una de las ciudades de España donde este deporte federado disponga de 7.000 fichas federativas, casi 360 equipos y alrededor de 100 clubes entra la ciudad y la provincia.
Estos números demuestran la pujanza de un deporte que cada día mueve más pasiones y también más intereses económicos, pese a lo cual algunos se empeñen en seguir afirmando que “el fútbol base no interesa porque no vende”. Pero, ¿a quién es a quién no interesa? y ¿qué es lo que “no vende”?
Eso de que “no vende” es muy relativo porque, por ejemplo, la industria de la ropa deportiva mueve muchos millones de euros anualmente en vestir a nuestros futbolistas, así como las tiendas especializadas proveen de todo tipo de prendas y accesorios por unas cuantías millonarias; los gastos de transporte y los ingresos obtenidos vía publicidad constituyen también partidas muy notorias; los gastos de luz y agua se llevan, además, un porcentaje muy importante de los recursos de los clubes, sin olvidar la partida de los seguros y sin olvidar tampoco las importantes cantidades que ingresa la Federación en concepto de licencias, sanciones y demás trámites burocráticos. Por tanto, el fútbol base mueve mucho dinero, cada vez más, aunque algunos no se quieran enterar.
Visto esta apartado, ¿cómo se puede decir que el fútbol base “no vende”? ¿Cómo se puede afirmar que este sector del fútbol “no interesa”? ¿A quién no le interesa? ¿Quizá a los medios de comunicación tradicionales que prefieren no salirse de la ortodoxia y seguir apostando por “lo de siempre”? Es verdad que la información general de nuestro deporte es lo más importante, y mucho más en una ciudad donde el deporte de élite tiene prestigiosos representantes, pero no hasta el punto de “condenar” al ostracismo el deporte de las bases, porque por ejemplo: ¿cuántos partidos en directo, o incluso en diferido, han dado los medios audiovisuales vallisoletanos en los últimos años de encuentros punteros que despiertan un enorme interés a lo largo de la temporada? ¿razones? “No hay quién patrocine esas emisiones”, dicen, Mi pregunta es: ¿No hay quién patrocine esos espacios o quizá no se han buscado siquiera patrocinadores porque interese más la comodidad de no salirse de lo habitual, de preferir lo “deportivamente correcto” o de no molestarse por innovar o abrirse a nuevas perspectivas?
Nadie afirma que esto sea fácil, pero ¿por qué entonces se hace en otras muchas Comunidades Autónomas de nuestro país? ¿Por qué en ciudades como Bilbao hay prensa especializada semanal que tiene un enorme éxito mientras en ciudades como la nuestra esto parece inviable? Quizá la clave haya que buscarla también en el escaso y muchas veces nulo apoyo o compromiso de las instituciones públicas. Pero ese sería otro tema.
Lo que parece claro es que cuando alrededor de unas 15.000 personas presencian todas las semanas los casi 200 partidos que se celebran en la ciudad y la provincia de Valladolid, gentes de la más variada extracción social, con intereses, hobbies y necesidades de lo más variopinto, además de los 7.000 jugadores, y más de un millar de técnicos y directivos, es más que discutible sostener la tesis de que esto “no vende” y mucho menos, que esto “no interesa”.
Tenemos muchos datos que demuestran que eso no es así, incluyendo la gran popularidad de este medio que, desde la seriedad y el compromiso diario, ha sabido llegar a un amplísimo sector de nuestro fútbol escuchando sus demandas y necesidades y dando respuesta a sus expectativas.

Antonio Muñoz Roig, Director de redesygoles.com