Cuando decidimos desarrollar un modelo informativo nuevo en Valladolid con el que llegar a muchas personas interesadas por el fútbol base, lo hicimos con la ilusión y desde el convencimiento de poderles ser de utilidad.
Durante este quinto año de singladura, hemos ganado en credibilidad y
crecido espectacularmente en audiencia, hasta convertirnos en referencia de
consulta obligada para estar al día de cuánto sucede en este deporte.
Pero mientras nuestro trabajo se ha ido consolidando día a día,, nos hemos
convertido también, para sectores e intereses muy concretos, en una
auténtica “mosca cojonera” a quiénes nuestro trabajo molesta o incluso hasta
irrita.
Era inevitable. Antes de que redesygoles saliera a la luz, muchas de las
cosas que sucedían en nuestro fútbol tardaban en saberse o incluso sólo
llegaban a ser conocidas en ámbitos muy reducidos o incluso a destiempo.
Ahora, bastan solo unas horas, incluso a veces solo unos minutos, para que
sean conocidos por todos, a diferencia de lo que sucedía tradicionalmente
cuando parecía que el fútbol estaba circunscrito siempre a los mismos
lugares y protagonistas.
El esfuerzo de tratar de ser independientes no es tarea fácil ni sencilla,
mucho menos para un medio tan modesto como el nuestro que ni siquiera está
incluido dentro del profesionalismo; además, a menudo, es muchas veces
incomprendida. Resulta complicado satisfacer los intereses de todos cuando
no atiendes prebendas ni condicionamientos de nadie. Por eso, algunos han
pasado de elogiarnos a desacreditarnos, o de denostarnos a reconocer nuestra
labor.. Ha pasado y, a buen seguro, seguirá pasando.
Ser independiente no implica estar en posesión de la verdad; tampoco tener
que agradar a todo el mundo, ni necesariamente disponer siempre de la mejor
información. Significa, eso sí, ser libre a la hora de valorar, contar y
enjuiciar las cosas. Es lo que siempre hemos tratado de hacer y lo que vamos
a intentar seguir haciendo.
Y si algo se repite inexorablemente a lo largo de la historia de la
información, es aquello de “matar al mensajero”, es decir, hacer
responsable a un medio de comunicación de las opiniones en él vertidas como
consecuencia del libre ejercicio de la libertad de expresión. Y de eso ya
tenemos amplia experiencia.
Vivimos en una sociedad civilizada, donde la libertades de expresión y de
opinión son dos de los soportes básicos sobre los que se asiente nuestro
sistema democrático, y donde precisamente por ello, somos también libres de
elegir lo que más y mejor sintonice con nuestra manera de pensar y de sentir
Nadie está obligado a seguirnos.
Y es que, lamentablemente, en este país y más concretamente en el desarrollo
de la labor informativa, es demasiado fácil pasar de ser un “héroe” a
convertirte en un “villano”.Ese es el precio de la independencia, y también
de la libertad de pensamiento, de opinión y de expresión. Por eso aunque no
siempre sea agradable, asumimos el papel de ser “héroes” para algunos
y “villanos” para otros, aunque ello implique ser el centro de la polémica o
el foco de la discusión.
Qué le vamos a hacer!!!!!

Antonio Muñoz Roig, Director de redesygoles.com