"Las presiones, ¿aumentan el riesgo de lesión?" por Alejandra Florean y "Lesiones Cranéo-encefálicas" por Alejandro Trionfini
El cada vez mayor número de niños y de jóvenes que practican actividades deportivas en la sociedad en la que vivimos, y la cada vez mayor exigencia en la obtención de buenos resultados, implican directamente que el esfuerzo invertido y la presión ejercidos para conseguirlo, sean cada día mayores. Por ello, se hace conveniente, cuando no necesario, contar con una sección de profesionales especializados que nos ayuden a adoptar, por un lado, las medidas adecuadas para el buen cuidado de nuestra salud física y, por otro, la ayuda precisa para poder afrontar multitud de estímulos interiores y exteriores que, en no pocas ocasiones, les condicionan mucho más de lo que imaginan.
PSICOLOGÍA DEL DEPORTE
Las presiones, ¿aumentan la vulnerabilidad de los deportistas a lesionarse?
Si bien, cada vez en mayor medida se destaca la importancia de la prevención en las lesiones deportivas, también es cierto que seria utópico pensar que se pueden desterrar las mismas dado que es inevitable que se produzcan dentro del contexto deportivo que tiene implícito el riesgo.
Al hablar de prevención quiero poner el énfasis en la disminución del riesgo, o disminuir el nivel de vulnerabilidad del deportista a lesionarse.
Sin llegar a psicologizar las lesiones, quisiera destacar aquellas variables que tornan a un deportista más vulnerable a las mismas:
Conductas especificas que aumenten el riesgo
"Se entiende por estrés aquella situación en la cual las demandas externas (sociales) o las demandas internas (psicológicas) superan nuestra capacidad de respuesta"
El estrés es como una cuerda de guitarra si la tensión es excesiva, comienza a sonar mal y termina rompiéndose.
El estrés lo considero especialmente relevante por dos motivos,
a) estar en presencia de elevados niveles de estrés aumentan la vulnerabilidad a lesionarse (déficits atencionales, cansancio, agotamiento)
b) El estrés puede deteriorar el control de variables de cuidados que se relacionan a la prevención. ( mala alimentación, falta de cuidados básicos de prevención)
Se entiende por demandas externas: la sociedad, el trabajo, la familia, los amigos, etc. Desde el ámbito deportivo podemos considerar demandas externas como el publico, la prensa, la familia, los dirigentes, el entrenador, el representante, los hinchas, cumplimientos de contratos, publicidades, cambio de los estilos de vida, etc.
Y las demandas internas tienen raíz en las necesidades internas, las aspiraciones, las exigencias de logro, la realización de deseos y ambiciones, en considerar que no se puede fallar, dentro de una sociedad altamente exigente de logros y éxitos deportivos.
La combinación de ambas demandas internas y externas se las pueden considerar como una situación latente en el deportista. Debemos tener en cuenta que no todos responden a las mismas exigencias de la misma manera, lo que para uno representa una situación estresante para otro es vivido con mayor naturalidad, con lo cual no podemos generalizar a la hora de hablar de porque se lesionan nuestros deportistas. Hay que considerar los recursos individuales de respuesta a situaciones potencialmente estresantes. Estrés es exigencia, si bien el estrés es necesario para nuestra vida, el exceso es lo que nos torna más vulnerables. Lo real es que para el estrés los hechos pueden ser reales o ficticios, no importa lo que sucede sino lo que uno cree que sucede. Es la percepción que tenemos de la situación lo que puede resultar estresante. Ahora bien, llevemos esto un poco al deporte y todo el contexto deportivo. Hemos escuchado muchas veces, "con lo que gana....no puede sentirse mal"," presión es otra cosa "," los deportistas que problema pueden tener" , retomando lo definido anteriormente, no entra dentro de la definición de estrés el tema económico, sino de cómo el deportista vivencia una situación determinada, la edad del deportista, las exigencias y los recursos que posee para hacerle frente a las mismas. Definamos que es presión para nosotros, el Lic. Marcelo Roffe en el libro " Mi hijo el campeón" / Las presiones de los padres y el entorno(2003) ,la define:" presión es exigirle al otro más de lo que el otro puede dar". Las exigencias a rendimientos buenos continuos, a no poder fallar por los contratos firmados, a estar direccionados a los éxitos, a realizar publicidades, dar conferencias, dar explicaciones tanto de palabra como de acción en la cancha, son todas situaciones potencialmente estresantes para los deportistas. Algunos pueden tener mayores recursos para enfrentarlas y otros quizás no tanto, o sentirse sobrepasado en algun momento determinado.
Lo cierto es que la sumatoria de situaciones potencialmentes estresantes, de exigencia externa y autoexigencias, hacen que en algún momento el cuerpo hable, se exprese o simplemente ponga un limite a la excesiva carga física o emocional.
Ahí puede aparecer una lesión como resultado,o la recidiva de la misma.
La sobrecarga de los fixtures nacionales, internacionales, europeos y de seleccionados llevan a situación no sólo de exigencia física sino también emocional,dado que el deportista quiere estar en todas ellas,y cumplir al 110 % en todas. Además de todas las exigencias que traen implícitos estos calendarios.
Cuando el cuerpo se lesiona también la mente lo hace, muchas veces podemos recuperarnos físicamente pero aun mentalmente no estamos listos para la reaparición. Pero los tiempos en el deporte son tiranos y exige al deportista un regreso anticipado. El deportista también muchas veces colabora con este regreso por los miedos que trae aparejada cualquier lesión:
Los miedos aumentan a mayor presión y disminuyen a mayor confianza (Lic. M. Roffe)
Parecería que con todo lo expuesto no hay salida. Pero la verdad es que ingenuamente considero que si existe desde la ciencia colaborar con los deportistas a disminuir los riesgos, o la vulnerabilidad personal a lesionarse. Esto puede lograrse trabajando con el deportistas varios aspectos desde un equipo interdisciplinario: motivación, confianza, estableciendo metas realistas, buena alimentación, cuidados preventivos, observando las modificaciones de la conducta, dando a las exigencias externas una justa medida, y elaborando las propias exigencias.
Eliminando aquellas situaciones potencialmente estresantes, modificando variables personales relevantes, controlando y evaluando aquellas situaciones estresantes para cada deportista. Entrenando habilidades de afrontamiento, generando mayores recursos en el deportista.
Una vez ocurrida la lesión poder acompañar al deportista en la rehabilitación , ayudando a que acepte la lesión y adhiera a la rehabilitación, colaborando con todo este proceso en forma activa.
En toda lesión hay un antes, un durante y un después de la misma, y en todas estas etapas el estrés está presente y a los cuales el deportista se debe enfrentar y poder superar para retornar a la actividad deportiva, recuperado tanto física como emocionalmente.
El tema de las lesiones y las recidivas es un tema muy extenso que no lo agota un articulo, pero es importante tener presente que en toda lesión hay predisponentes físicos, emocionales y sociales. El cuerpo habla y debemos escucharlo a tiempo.
Por Alejandra Florean
Profesora en la Universidad de Buenos Aires y en la Licenciatura de Alto Rendimiento, es Responsable del Departamento de Psicologia del Club Atletico Banfield en slas divisiones del Futbol Amateur en las Divisiones Juveniles de Futbol. y colaboradora de la prestigiiosa web de Psicología del Deporte Argentino (http://www.psicologosdeldeporte.com/
MEDICINA DEPORTIVA
LESIONES CRANEO - ENCEFÁLICAS
Cerca del 21% de lesiones en la cabeza producidas durante un encuentro de fútbol se traducen en traumatismos craneoencefálicos.
Cada vez más el número de traumatismos en la cabeza producto de colisiones entre jugadores son más comunes y revisten mayor gravedad, ya sea durante encuentros o entrenamientos de fútbol. Los datos señalan que en el Mundial de Fútbol de Francia estas lesiones correspondieron al 15% del total de accidentes. En Australia, durante los Juegos Olímpicos de Sydney aumentaron hasta un 21%. Estas cifras preocupan a los responsables sanitarios de los equipos ya no por el aumento del número de casos sino por la gravedad que implican.
Aunque las consecuencias más frecuentes de las colisiones son fracturas óseas, traumatismos del arco cigomático, del suelo de la órbita ocular y roturas de mandíbula no son raros los desprendimientos de retina por balonazos y codazos, según Alberto López, médico del Real Valladolid, que durante la temporada 2003-2004 contabilizó y estudió el número de lesiones craneofaciales producidas durante encuentros o entrenamientos de jugadores de fútbol de élite.
No obstante, cirujanos maxilofaciales de la Universidad de Ataturk en Erzurum (Turquía) revisaron 53 casos de lesiones de la cara, la boca y la mandíbula que trataron en el transcurso de un año. Los datos extraídos de la revisión, publicada en Journal of Craniofacial Surgery, revelaron que los jugadores amateurs también tienen un alto índice de siniestralidad, que alcanza el 20% del total de las lesiones. Las más comunes relacionadas con el fútbol fueron fracturas dentales y del maxilar superior, problemas en la articulación temporomandibular y fractura nasal. Los expertos señalan que, posiblemente, la tasa de lesiones es más elevada teniendo en cuenta que los jugadores con lesiones oculares y nasales acuden a otros médicos especialistas.
Impactos repetitivos
Investigadores del Instituto de Neurociencia y Fisiología de la Universidad de Gotemburgo, Suecia, y liderado por Henrik Zetterberg, han publicado recientemente en la revista British Journal of Sport Medicine los datos de un estudio que revela que no existe evidencia científica que señale que los golpes repetitivos en la cabeza tengan efectos cerebrales dañinos. La investigación, realizada sobre 23 jugadores amateurs de fútbol, implicaba rematar con la cabeza un balón lanzado con el pie desde una distancia de 30 metros, la mitad del grupo diez ocasiones y el resto 20.
No existe evidencia científica que señale que los golpes repetitivos en la cabeza tengan efectos cerebrales dañinos.
Después de la sesión a los jugadores se les practicó una punción lumbar, igual que al grupo control formado por diez hombres no deportistas, y se repitió a los diez días. Los análisis buscaban determinados marcadores bioquímicos en la médula espinal de los deportistas, proteínas que aparecen solamente cuando existe lesión cerebral. Los resultaron han sido determinantes: los niveles de biomarcadores eran normales, no se hallaron diferencias significativas entre los tres grupos, ni tampoco los niveles se correlacionaron en el número de colisiones (remates).
Prevención con protección
Los expertos están convencidos que el uso de dispositivos protectores, como máscaras y protectores bucales, pueden evitar muchas lesiones craneofaciales, pero son pocos los jugadores que los utilizan. Insisten en que los entrenadores de fútbol aficionado y las autoridades deberían hacer más para que los jugadores hagan un mayor uso de estos equipos de seguridad. De todas formas, se necesita mejorar el ajuste y la comodidad ya que son incómodos sobre los pómulos y generan ángulos ciegos de visión a los lados del jugador.
De esta opinión también es Alberto López, quien asegura en unas declaraciones recientes que enseñar a los deportistas desde jóvenes a rematar protegiéndose es otro modo de prevenir, al igual que insistir a los árbitros en que penalicen rigurosamente el uso de los codos durante el partido. Además, la Asociación Española de Médicos de Equipos de Fútbol, AEMEF, ante el número de lesiones graves ocurridas últimamente en jugadores en Primera y Segunda División, ha elaborado un protocolo de actuación ante traumatismos craneoencefálicos.
El documento procura algunas normas para que los médicos de equipos de fútbol atiendan apropiadamente al jugador en el supuesto de accidente, cuando está aún en mente de todos la reciente muerte del centrocampista del Sevilla, Antonio Puerta, a los 22 años. Valorar su estado de conciencia, mantener la vía respiratoria permeable y el conjunto de maniobras encaminadas a revestir una parada cardiorrespiratoria son algunos de los puntos que trata. Además, aunados por la AEMEF, este año y antes del inicio de esta temporada todos los equipos del fútbol profesional disponen de maletines de emergencias diseñados para los banquillos.
Por Alejandro Trionfini, Director de la prestigiosa REVISTA digital del fútbol argentino no profesional "PASO A PASO" y Director Técnico Nacional de Fútbol, ha sido responsable de las divisiones inferiores del club de Primera División Argentina Unión de Santa Fe, fue fundador y Director de la Escuela de Fútbol del Centro de Formación y Educación a Distancia (CEFAD),