La osteopatía dinámica de pubis, conocida también como pubalgia o entesitis pubiana, es la inflamación de la inserción de los músculos que terminan en el pubis. En esta zona se insertan músculos como los adductores y los abdominales, músculos muy importantes para la realización de cualquier actividad física, en especial del fútbol.
¿Por qué ocurre?
La pubalgia en la mayoría de los casos, sobretodo en lo referente a los futbolistas, sucede por una descompensación muscular. En la práctica del fútbol, los adductores son músculos muy solicitados y potentes. Esta sobresolicitación hace que éstos sufran un fuerte desarrollo, un aumento de fuerza que normalmente no es equilibrada por el resto de musculatura, por ejemplo, la musculatura del abdomen. Esta descompensación hace que las ramas pubianas y la sínfisis del pubis sufra una hipermovilidad y genere dolor. El dolor puede estar aumentado por una laxitud ligamentosa, por una falta de movilidad de las articulaciones periféricas o por una mala postura de la cintura pélvica.

¿Qué síntomas tiene?
El que sufre esta patología inicialmente tiene molestias en los adductores (zona inguinal) y/o en la parte inferior del abdomen. En una primera fase estos dolores persisten al finalizar la actividad deportiva. Poco a poco, si no existe tratamiento, los dolores suelen aumentar hasta llegar a impedir realizar actividades de la vida diaria. Es decir, se pasa de tener molestias al acabar de entrenar a tener fuertes dolores incluso al levantarse de la cama o subirse en el coche.
¿Cómo se trata? ¿Cómo se previene?
Lo primero que hay que hacer cuando se tiene esta lesión es acudir al médico y al fisioterapeuta. Son los profesionales sanitarios que mejor van a poder valorar y tratar esta patología.
La osteopatía dinámica de pubis es una lesión muy incapacitante para el futbolista, por lo que hay que tratar de prevenirla, y en el caso de tener molestias tratar de aliviarlas lo antes posible. Si entendemos lo dicho anteriormente, es lógico que el tratamiento preventivo tiene que ser el estiramiento de los músculos adductores e isquiotibiales y el fortalecimiento de los músculos abdominales, para intentar conseguir un mejor equilibrio entre éstos. Por otro lado hay que trabajar sobre los factores predisponentes que pueden causar o agravar la lesión, como la realización de entrenamientos adecuados con una buena programación, un buen calentamiento, intentar no trabajar en exceso para evitar las sobrecargas y cuidar que el terreno de juego esté en las mejores condiciones posibles.
Si hay comienzo de síntomas deberíamos realizar un tratamiento conservador cesando la actividad deportiva y comenzando con un tratamiento fisioterápico, normalmente basado en la realización de ejercicios, terapia manual, electroterapia y tratamiento con frío.
De manera muy sencilla esto es la pubalgia, muy típica en los futbolistas. El 50% de esta patología se da en estos deportistas. Por esto hay que tener mucho cuidado ya que el último tratamiento de esta patología es la cirugía. Hay que intentar prevenirla. Espero que este pequeño artículo os sirva para tener una pequeña noción sobre esta lesión tan frecuente en los campos. Un saludo.

Javier Viaña Herrero, Fisioterapeuta.